Cultura

Anuncia  Guadalupe Etla Oaxaca  la Muerteada de día de muertos que se celebra desde el año 1920

La tradición de llevar a cabo la muerteada el día muertos data de 1920, ya que una familia de la población de Guadalupe Etla de apellido Carrasco al ser parte de los tradicionales carnavales de Cuicatlán contagiaron a la gente de la población a iniciar con esta costumbre, siendo el primer municipio de valles centrales en realizarlo, extendiéndose posteriormente a diversas poblaciones cercanas.

Esta tradición como actividad principal considera a la “muerteada” que no era más que                           una obra de teatro titulada “la muerte” misma que se presentaba en son de verso donde participaban personajes como el viejo, los hijos, el diablo, la vieja, la muerte, el licenciado, la viuda, el mayordomo, el cura con sus cantores y por supuesto el muerto, con una duración de veinte minutos y que era escenificada en todas las casas de la población donde lo permitían, siempre acompañada de una orquesta pequeña.

Para participar en esta obra se llevaba una mecánica especial, ya que los interesados en representar a algún personaje acudían con los organizadores para el registro correspondiente, de tal manera que pudieran ensayar sus diálogos, así como preparar su vestuario.

La muerteada comprendía los días 01 y 02 de Noviembre, dando inicio el día 01 con la llegada de la Orquesta a la casa de los organizadores alrededor de las 19:30 hrs. para, junto con los personajes disfrazados, salir a recorrer los domicilios, prolongándose dicho recorrido hasta por doce horas ininterrumpidas hasta llegar a la línea de división con la agencia de “El mogote”, donde se encontraba lista la “muerteada” de dicho lugar para darse el “encuentro” el cual consistía en intercambio de versos cómicos acompañados con la música de orquesta alumbrados por lámparas de petróleo.

Terminando dicha actividad tanto disfrazados como gente de la comunidad se dirigían a sus casas a descansar por unas horas ya que, por la tarde del día 2, después de degustar el tradicional mole en familia, la última actividad de la muerteada consistía en acudir con una buena canasta de frutas y comida al panteón, para acompañar a los difuntos donde la gente acostumbraba a jugar baraja y las mujeres a jugar la lotería acompañados de un buen mezcal.

En los años ochenta se da en mayor medida la migración de jóvenes originarios de Guadalupe, Etla a los Estados Unidos, propiciando con esto, incorporar nuevos personajes a la “muerteada” un tanto americanizados con máscaras de látex.

Actualmente la muerteada se considera los días 1 y 2 de Noviembre llegando el día primero la banda de música de viento en punto de la una de la tarde a la iglesia del pueblo para tocar unas piezas, reportándose con esta acción al organizador, terminando se trasladan a tomar sus alimentos para que, en punto de las cinco de la tarde se dé inicio el recorrido con los disfrazados “muerteada” por las calles principales de la población, resaltando a esta hora los niños y jóvenes tanto del lugar como de agencias y municipios aledaños, llegando alrededor de las 19:00 hrs. a la agencia de policía “el mogote”  para darse el primer “encuentro” con la “muerteada” de dicho lugar, resaltando el baile con banda de cada lado, sintiéndose el grupo ganador la “muerteada” que tenga a la banda que toque más fuerte, dicho “encuentro” considera una duración hasta de dos horas dándose cita un sin número de turistas en su mayoría extranjeros que, desde temprana hora arriban al lugar en camionetas y autobuses.

Al término del primer “encuentro” tanto la banda como organizadores, participantes y asistentes toman un receso, para salir nuevamente a la una de la mañana acompañando a los disfrazados “muerteada” haciéndose presentes tanto jóvenes como adultos con sus mejores trajes, recorriendo nuevamente las diferentes calles de la población, por supuesto acompañados de la banda, llevando a cabo la tradicional visita al panteón alrededor de las 6 de la mañana del día 2, para de ahí trasladarse al centro de la población de Guadalupe Etla, para el segundo “encuentro” alrededor de las 8 de la mañana.

Para concluir dicho muerteada, las familias acostumbran reunirse para comer en familia el tradicional mole y al término de la convivencia llevar al panteón algunas frutas y flores.

La costumbre ha seguido vigente por 98 años ininterrumpidamente, hasta con la gente originaria del municipio que se encuentra en la Unión Americana, ya que ellos desde hace quince años llevan a cabo la muerteada algo similar a la que se realiza en este municipio.

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