Columna invitada

ARENA POLÍTICA    

Mario CASTELLANOS ALCAZAR                

 SEUDO PERIODISTAS EN OAXACA.    

      Hoy el día, son tiempos de democracia, integración, participación, libertad, debate, pluralidad, denuncia y consignación de los hechos fraudulentos de los gobiernos en turno; cierto es, estamos en una etapa de transición y de cambio para encausar un clima de estabilidad social, político y económico. 

    Por tanto, se requiere de un nuevo esquema de comunicación social a cargo de los periodistas, en toda la extensión de la palabra, para llegar al meollo de los graves problemas, por los que atraviesa la República Mexicana y por supuesto, que combatir la corrupción y fincar nuevos pilares de un sistema político, que tenga como eje primordial el combate a la corrupción, se requieren de periodistas comprometidos con la defensa de los intereses de la sociedad mexicana. 

       Desde luego, con una visión profesional y ética, sin menoscabo de su responsabilidad para brindar igualdad de condiciones a los estratos de la comunidad, es decir, buscar a toda costa la participación democrática, social y política de todas las clases sociales, para la buena expresión de las ideas, reclamos, obligaciones y derechos, sin limitantes, ni sujetos a los vaivenes, de la compra de voluntades, ni conciencias, que sería lo más letal, el que los periodistas entregaran su pluma al avasallador gobierno o fuentes del poder para acallar a la opinión pública. 

      Sin embargo, se ve y se palpa, que hay una gran descomposición en los medios de comunicación, salvo excepciones, porque los hay profesionales, pero, con el surgimiento de las redes sociales, la tecnología, es aprovechada por vivales y mercenarios de la comunicación, que no son activos del periodismo profesional, sino, charlatanes, que no tienen la mínima idea de lo que es el surgimiento de la libertad de expresión, la cual, utilizan como chantaje y mercenarismo perturbador a la democracia y a la formación de conciencias libres y de criterio renovador. 

    Cierto, es, que, en Oaxaca, para no ir muy lejos, en los últimos años han proliferado bandas de seudo comunicadores, que se dicen los “señores periodistas”, ¡cuidado!, porque no lo son. Andan con sus camaritas, videograbadoras y su clásico celular, eso sí, apantallan, envuelven y estafan, pero, solo se trata de los Facebook, los que toman la foto y con un encabezado la suben a las redes sociales, pero luego, te dicen, que tienen 100, 200, 300 o 500 mil seguidores, ahí está el embute, y finalmente, vienen aceptando, 100 o 200 pesos. Eso, no es periodismo. 

        Hay portales digitales muy serios y profesionales, dignos de un periodismo al servicio de la sociedad, que por supuesto, están cumpliendo con su misión, sin embargo, hay muchos, chafas, en manos improvisadas que se dedican a la extorsión y al chantaje. 

      Cuidado, porque llegan como avispas a las conferencias de prensa, actos políticos y sociales, por cierto, intocables y muy merecedores, pero están huecos. No te hacen una entrevista, un reportaje, una crónica, un artículo de fondo, entre otros, géneros periodísticos, que ni los conocen, es decir, son personas improvisadas, que no tienen antecedentes históricos del periodismo, eso sí, te piden la dadiva, en cada acto que cubren. 

         El periodismo es apertura, integración, denuncia, crítica, convicción, análisis, reflexión, preparación, historia, proyectos, academia, programación, catedra y fortalecimiento de las nuevas generaciones en cuanto a su participación, en el cambio de estrategias y políticas visionarias, que coadyuven a la formación de cuadros de apertura ciudadana y encadenar a la vida democrática a los estratos de la comunidad, aún, más, a los marginados y todo esto, vendrá a mejorar las condiciones del desarrollo humano. 

      Es sin duda, el pedestal de la transformación de México, cuya visión de los periodistas de carrera es alentar a la sociedad acerca de los nuevos tiempos y la manera de su participación, más ahora, con el nuevo proyecto de nación puesto en marcha por un presidente de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, con sus aciertos y desaciertos, como todo gobernante, que tiene que enfrentar los ataques voluntarios e involuntarios de la ciudadanía, unos en favor y otros en contra, pero en realidad es aceptado, en un 68 por ciento de la población, por el solo mérito de estar combatiendo la corrupción. 

        Ahí, está la tarea de los periodistas, sopesar lo positivo y lo negativo para no inclinarse en favor o en contra de los actores políticos, más, si se trata de consignas, bien, debe existir la mesura y la imparcialidad, como periodistas, más, como ciudadanos, pueden y deben profesar la ideología que mejor les convengan. Ahí, está la Cuarta Transformación de México, que no, es más, que un laboratorio de análisis, reflexión y proposición, materia periodística, ahora o nunca, con un criterio crítico y propositivo. Ahora, el presupuesto de egresos del año 2020 del gobierno federal y estatal son motivo de discusión y orientación para que los recursos se apliquen con equidad y justicia en las áreas más necesitadas. 

            carloscastellanos52@hotmail.com 

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