Columna invitada

ARENA POLITICA

LIBERTAD DE EXPRESION, MANCILLADA.

        Mario CASTELLANOS ALCAZAR.

En Oaxaca, 15 asesinatos de periodistas. 70 denuncias penales.                  

            El 7 de junio del año 1951 fue constituido en México el Día de la Libertad de Expresión, siendo el presidente de los mexicanos, Miguel Alemán Valdez. Y desde entonces, hasta hoy, los gobiernos vienen violando este precepto consagrado en el artículo sexto y séptimo de la Carta Maga.

           Incluso en el gobierno del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, la satanización a los periodistas ha sido una constante. Siempre manifiesta su desdén y descalificación a los periodistas profesionales, que en aras de avanzar en la democracia denuncian y marcan errores del sistema político, por lo son tachados de traidores, conservadores o fifís.

         En un año y medio de la administración del presidente de la Cuarta Transformación, los comunicadores han sido recriminados por el hecho de no elogiar al presidente Obrador, quien ha dejado entrever que no hay periodistas ni medios independientes y, por consiguiente, están ligados al conservadurismo. “Si no hablan bien de mi gobierno están en mi contra”, por lo que ha iniciado una campaña de discriminación.

         En fin, la carrera de los periodistas se hace notar en su misión, que es la de criticar, señalar analizar, proponer, disuadir, integrar, unificar criterios, rescatar los valores y principios, buscando el equilibrio entre los actores de la sociedad y el gobierno, no de ahora, sino de siempre, sin menoscabo de infundir el respeto a las instituciones, educar y formar nuevos paradigmas, claro, señalando errores, fraudes y la impunidad.

           Esto no les gusta a los tres niveles del gobierno, ya, federal, estatal o municipal así, como a los grupos del poder, organizaciones sociales y políticas que se anclan en el fondo de la corrupción y, medran con los puestos públicos al servicio del pueblo.

           Esto viene a reflexión por la celebración del 7 de junio, Día de la Libertad de Expresión, que en resumen no es una fiesta de grandes satisfacciones, de regocijo, de bienestar familiar, ni de reconocimiento a las acciones gubernamentales, que por un lado dicen felicitar a los comunicadores en su día, por otra parte, los están fustigando.

         Más bien, es un día de manifestaciones, protestas, señalamientos y determinaciones en contra de los sectores públicos y privados que se dan a la tarea de violar los derechos ciudadanos en relación a la Libertad de Expresión, como un precepto constitucional de respeto a la manifestación de ideas, criterios, propuestas, como lo establece el artículo sexto y séptimo de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

           La Carta Magna establece que las manifestaciones de las ideas no serán objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa y por consiguiente es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas a través de cualquier medio.

          La UNESCO expresa que el 7 de junio es una fecha para recordar que los gobiernos de los países respeten sus compromisos con la libertad de palabra, de información y de expresión, aboliendo cualquiera de las medidas que restringen estas libertades.

       Sin embargo, no es así: Reporteros sin Fronteras manifiesta que México es el país sin guerra más peligroso para ejercer el periodismo, solo de tras de Afganistán y Siria. Esto es, que el 99.3 por ciento de los asesinatos a periodistas no se investigan. En lo que va de la administración del presidente de la 4T se ha registrado 13 asesinatos de comunicadores, que por supuesto desconocía la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

          Hasta el 2 de noviembre del año 2019, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos había registrado 13 casos de asesinatos de periodistas a nivel nacional, asimismo, del año 2000 al 20 de diciembre del 2018 van 141 homicidios a comunicadores, esto es, según cifras oficiales, pero seguramente que son mucho más.

       Oaxaca es uno de los estados con mayores atentados en contra de periodistas con 15 asesinatos que han quedado en la impunidad. La presente administración el gobernador Murat se mantiene a la expectativa de estos casos- 70 denuncias de homicidios, amenazas, lesiones y robo de su equipo de trabajo ante la Fiscalía General de Justicia, sin respuesta para garantizar la Libertad de Expresión, por lo que el gremio periodístico se mantiene en la espera de la aplicación del estado de derecho para castigar a los responsables.

         carloscastellanos52@hotmail.com

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