La Hora de los “Intelectuales”

Demetrio Rojas

Ahora el turno es de los “intelectuales”.  Un pequeño grupo de escritores y políticos, algunos de cuestionable trayectoria, suscribieron un panfleto intitulado   “Deriva autoritaria y por la defensa de la democracia”, publicado el pasado día quince de julio.

Como se menciona en el desplegado y como los suscritores lo califican, a veinte meses del inequívoco triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), para presidente de México, cuestionan que “sin que la mayoría de los mexicanos votáramos por ellos y violando la Constitución, Morena y sus aliados lograron que una minoría de votos se convirtiera en una mayoría de escaños en el Congreso”.

Al respecto, habría que recordar que el sistema democrático electoral, establece cuáles son las reglas que se han de seguir para asignar los triunfos electorales de las cámaras de diputados y de senadores del congreso de la Unión, tanto en las diversas modalidades como son las de mayoría relativa y de representación proporcional, así como de primera minoría como es el caso de las senadurías.

Son disposiciones legales que fueron creadas a lo largo de la historia de la legislación electoral impulsada, sobre todo, por las fuerzas de izquierda y progresistas del país. Así que los ciudadanos que participaron en las elecciones de 2018, como electores y/o como candidatos, sabían bien de las reglas de la competencia electoral, no solo en cuanto a los individuos triunfadores sino, también, en lo referente a los partidos políticos.

Tan claro lo es que, por el número de votos obtenidos, de 500 diputados (300 por mayoría relativa y 200 por representación proporcional), Morena alcanzó: 253 curules; el PAN, 78; PRI, 46; PT,41; MC, 27; PES, 25; PVEM, 13; PRD, 11; SP, 6; se manifiesta la voluntad del pueblo de México. En todo caso, los directamente interesados -partidos y candidatos- contaron con los instrumentos legales para impugnar cualquier decisión que hubiese afectado sus intereses, lo que notoriamente ha sido superado.

Por lo anterior, no se puede alegar violaciones a la Constitución, ni que se hubiese implementado algún subterfugio para convertir una minoría de votos en una mayoría de escaños al interior de la Cámara, como dolosamente lo expresan los “escritores y políticos”.

Según los firmantes, el presidente “Además amplió el número de diputados de su grupo mediante la compra de  representantes electos de otros partidos”. Señalamiento por demás grave dado que omite nombrar a los diputados ubicados en esa condición.

Y abundan, “La consecuencia ha sido la asfixia del pluralismo de la representación en aras de someter al Poder Legislativo los dictados del Ejecutivo”. Situaciones totalmente falsas, ya que el pluralismo se encuentra plasmado al interior de la propia Cámara con diputados de ocho partidos políticos y representantes si partido. Es obvio que se encuentran superados los partidos de oposición ya que son minoría y el hecho de que se alíen partidos con Morena es tan válido como la alianza de hecho que se da entre el PAN-PRI-PRD. En todo caso, la mayoría de los representantes de Morena lo es por la decisión del pueblo de México.

Y que no interpreten equivocadamente y, con ello, pretendan confundir al pueblo, con la afirmación de querer someter al Legislativo, pues la división de poderes a que se refiere la Constitución no quiere decir confrontación u obstáculo entre ellos, sino cierto control del ejercicio del poder que a cada uno de ellos corresponde según las facultades que otorga la propia Constitución.

Además, no se debe de mal interpretar la coincidencia con el sometimiento, pues la tendencia del gobierno, o el régimen de gobierno a ejercerse, lo fue establecido por la ciudadanía en la fecha de la jornada electoral. Por ello, AMLO y Morena fueron preferidos por la ciudadanía sobre los otros partidos y sus candidatos.

Otra afirmación de los manifestantes es de que AMLO concentra en sus manos el poder, “lo que va en detrimento de otros poderes del estado y de los estados de la Federación. Si esto fuera cierto, las entidades federativas y los otros poderes de la Federación, cuentan con recursos legales para oponerse a las determinaciones arbitrarias, ilegales e inconstitucionales del Presidente, que podrían hacer valer ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ya como acción de inconstitucionalidad o como controversia constitucional. Y sería la SCJN quien resolviera al respecto, y quien en los hechos estaría confirmando la división de poderes con su respectiva competencia e independencia del otro o de los otros.

La declaración de una treintena de ciudadanos letrados o iletrados, no es válida para poner en tela de juicio la actividad de AMLO; por el contrario, sí es válido suponer que existen intereses particulares de los firmantes,  ajenos al interés nacional, para que en este tiempo aparezcan en público señalando actos inexistentes que buscan manchar un gobierno popular.

El hecho que el dirigente nacional perredista, Fernando Belaunzarán, haya celebrado la publicación  del desplegado de marras, cuyo partido solo alcanzó seis diputaciones -el más bajo de entre los partidos políticos-, confirma que no se trata de una cuestión de ilegalidad o ilegitimidad de los actos de AMLO, sino de una declaración propagandística carente de toda honestidad y certidumbre, que busca socavar, ante la opinión pública, la base  sobre la que se sustentan las acciones del nuevo régimen encabezado por AMLO.

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